Por qué el ERP y el Excel se quedan cortos
El ERP es imprescindible para pedidos, materiales y costes, pero planifica con capacidad infinita: no sabe que dos operaciones se pelean por la misma máquina. El Excel no conoce tus rutas, tus máquinas alternativas ni tus cambios de preparación, y replanificar a mano es lento y frágil.
Del Excel a un plan factible en minutos
La idea no es cambiar tu forma de trabajar de golpe, sino añadir una capa por encima: importas tus datos (los mismos que ya manejas), el copiloto genera un plan de capacidad finita y te muestra qué pedidos están en riesgo. No reemplaza el ERP; convive con él.
Qué necesitas para empezar
Con seis tablas — que normalmente ya existen en tu operación — es suficiente para el primer piloto:
- Pedidos: cantidad, fecha de entrega, prioridad y estado.
- Operaciones: pedido, secuencia y duración prevista.
- Recursos: máquinas compatibles y capacidades.
- Calendarios: turnos, festivos y mantenimiento.
- Preparaciones: familias de producto y tiempos de cambio.
- Ejecución: qué está terminado, iniciado o pendiente.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que cambiar de ERP?
No. La herramienta se apoya en los datos que ya tienes y devuelve el plan para que lo apruebes. El ERP sigue siendo tu sistema de registro.
¿Y si mis datos están incompletos?
Es lo habitual. Antes de optimizar, se detectan rutas, tiempos y restricciones inconsistentes y se convierten en un modelo utilizable.